Chacahua de mis amores

Ariel es el resultado de la mezcla de dos culturas, que, sin quererlo, se vieron en la necesidad, primero de convivir, y luego mezclarse; del resultado de esta unión nació un hermoso poema hecho de carne y hueso al que algunos nombran Afromixtecos, una de las culturas más invisibilizadas y menos valoradas del territorio mexicano.

De madre “negra” y padre indígena, Ariel y su familia pertenecen al 1.4 millones de afrodescendientes que viven en México, principalmente en las costas, por ello una larga tradición de pesca y relación con el mar. Entre las habitantes de la Costa de Oaxaca, existe una vieja leyenda que nadie ha podido comprobar, pero que para ellas explica porque una parte importante la costa del pacífico mexicano está poblada por Afromexicanos: Cuentan las abuelas y abuelos, que un barco naufragó muy cerca de lo que hoy es el Parque Nacional Lagunas de Chacahua, de aquellas sobrevivientes que pudieron llegar a tierra firme, descienden quienes hoy se definen así mismas como “negras y negros mexicanas y mexicanos” y quienes nos dieron la oportunidad de retratarlos.

Entre el mar y la sierra se haya un pueblo alegre y bullanguero, heredero y beneficiado sí, por la riqueza y generosidad de la naturaleza donde habitan, pero también del olvido histórico; estas comunidades que lo conforman, por muchos años han sido segregadas, vivido en el exotismo y la ignorancia por parte no sólo de un Estado, que hasta apenas en el año 2015 decidió reconocerlas como “Afromexicanos”, sino  también por una sociedad que no ha sabido aceptar que el mestizaje que presume fuera de sus fronteras, también está integrado por las culturas esclavizadas venidas de África.

Chacahua de mis amores, es una ventana que invita a verse y darse a ver desde la intimidad, una historia que aunque sencilla, escarba entre raíces de amor y dolor, de búsqueda y visibilidad. Las fotografías que la componen son el resultado de la relación que iniciamos con Ariel, su familia y su comunidad; se realizaron a partir de visitar las comunidades de El Azúfre y Chacahua, en Oaxaca. En la superficie son el retrato la convivencia del día a día en sus actividades cotidianas, pero en el fondo, nuestra sincera forma de darnos a ver, en el cómo vemos.

*Este proyecto fue elaborado por el colectivo Demasiado Corazóny participan en él Chiara Santoro e Israel Fuguemann.

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